Con septiembre a la vuelta de la esquina el tema de la ciberseguridad se convierte en un asunto de importancia para todas las organizaciones
En este sentido, Rich Turner, vicepresidente senior de EMEA de CyberArk, señala: “No deberíamos esperar a que los ataques cibernéticos aumenten, automáticamente, a medida que los trabajadores regresan a la oficina, aunque es obvio que la tendencia irá creciendo. Los hábitos cibernéticos de los teletrabajadores contribuyeron a elevar los niveles de amenaza durante el confinamiento y los piratas informáticos utilizaron con éxito ataques de ingeniería social como el phishing”.
“Las redes corporativas están mejor defendidas que las redes domésticas de los empleados, a la vez que una menor dependencia de las VPN para la seguridad y el acceso reducirá la amenaza del trabajo remoto, pero el peligro está en que los empleados consideren que regresan a un entorno completamente seguro. Muchas empresas están realizando esa transición por etapas y proporcionar acceso a la información y los activos desde dentro y fuera de las redes corporativas va a suponer un desafío. Abordar esto requiere un enfoque de seguridad basado en la identidad que aplique el nivel adecuado de autenticación y controles de seguridad a las personas según su función, a qué necesitan acceder y durante cuánto tiempo tienen que acceder. Esto será fundamental para evitar que los atacantes obtengan acceso privilegiado a datos y activos críticos».