El verano es el momento más dulce para hoteles y alojamiento turístico en España, siendo la época del año de mayor ocupación y actividad, y eso no pasa desapercibido para los ciberdelincuentes. La combinación de equipos reducidos por vacaciones y la alta demanda del sector durante estos meses convierte a este tipo de empresas en objetivo número uno para los atacantes.
De hecho, el sector de alojamiento ha pasado de representar el 2,67% del total de incidentes cibernéticos de los últimos tres años a concentrar el 7,04% durante los meses de marzo a mayo, triplicando su exposición durante los últimos meses, lo que posiciona al sector como número 1 en términos de siniestros en este periodo, tal y como ha podido observar Stoïk, primera insurtech de Europa que combina pólizas de seguro cibernético con herramientas avanzadas de prevención y un equipo interno de respuesta a incidentes, según su cartera de clientes.
El análisis de estos incidentes revela que el 44% corresponde a ataques por correo electrónico (phishing, fraude y BEC), seguido del 36% relacionado con robo de datos, el 16% por compromiso de activos expuestos y un 4% de ataques DDoS.
«En los últimos tiempos, los ciberdelincuentes han demostrado seguir un patrón, adaptándose a los ritmos organizativos. De esta forma, explotan los descensos previsibles en la supervisión durante las vacaciones, la sobrecarga de los procesos y periodos de fatiga, especialmente en departamentos administrativos y financieros, maximizando así su impacto”, explica Ignacio Ramallo, Country Manager de Stoïk en España. “Durante el verano, un solo correo malicioso puede suponer el caos absoluto para las empresas, pudiendo llegar a comprometer datos de clientes o información de pago, e, incluso, puede llegar a paralizar los sistemas críticos de una compañía”.
Claves para mantener la ciberseguridad de las compañías del sector turístico a raya durante el verano
Ante esta situación, desde Stoïk recomiendan reforzar las medidas de protección durante la temporada veraniega. Para ello, es fundamental formar y sensibilizar a todo el equipo sobre las amenazas más comunes durante el verano como el fraude en reservas y los ataques de phishing, y establecer protocolos sólidos como la implementación de autenticación de dos factores en todas las cuentas críticas, actualizar y robustecer las contraseñas de forma periódica, mantener al día todos los sistemas y software con los últimos parches de seguridad, y realizar copias de seguridad frecuentes sobre información crítica.
Además, es clave establecer sistemas de monitorización continua que detecten actividades sospechosas en tiempo real, especialmente en plataformas de reservas y correos electrónicos corporativos. Para ello, es importante limitar los accesos y permisos solo al personal esencial, revisando qué sistemas pueden desactivarse o restringirse temporalmente si la actividad disminuye, y comunicar de forma proactiva a los clientes sobre posibles fraudes o estafas comunes. Seguir estos pasos supondrá la diferencia en aquellas empresas del sector del alojamiento, minimizando su riesgo de exposición durante los meses de mayor vulnerabilidad.