El Parlamento Europeo ha tomado una decisión contundente al adoptar un proyecto de posición que apunta a resguardar la seguridad de los niños en el espacio digital. Este proyecto, avalado por la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior con 51 votos a favor, 2 en contra y 1 abstención, propone normativas destinadas a prevenir el abuso sexual infantil en línea y abordar la problemática de la solicitud no deseada de menores.
El proyecto establece disposiciones fundamentales para los proveedores de servicios de internet. Se les requerirá evaluar el potencial riesgo de que sus plataformas sean utilizadas para actividades de abuso sexual infantil y para solicitar a los niños, instando a la adopción de medidas específicas para contrarrestar este peligro. Los eurodiputados han enfatizado la importancia de que estas medidas sean proporcionadas y efectivas, concediendo a los proveedores la autonomía para determinar cuáles implementar.
En un intento por salvaguardar a los menores de la interacción no deseada en línea, se propone que los servicios orientados a niños soliciten por defecto el consentimiento para los mensajes no solicitados, ofrezcan opciones de bloqueo y silenciamiento, y mejoren los controles parentales.
El proyecto también contempla medidas contra la vigilancia masiva, permitiendo a las autoridades judiciales emitir órdenes restringidas en el tiempo para detectar y eliminar el material de abuso sexual infantil cuando las medidas iniciales de mitigación sean insuficientes. Estas órdenes se enfocarán en individuos o grupos vinculados al abuso sexual infantil, siempre bajo criterios razonables de sospecha, excluyendo el cifrado de extremo a extremo para asegurar la confidencialidad de las comunicaciones de los usuarios.
En otro aspecto, se prevé la creación del Centro de la UE para la Protección de la Infancia, encargado de recopilar y distribuir informes de abuso sexual infantil a las autoridades pertinentes. Este centro desarrollaría tecnologías de detección para proveedores de internet y mantendría una base de datos de indicadores técnicos. Asimismo, apoyaría la aplicación de las nuevas normas y tendría autoridad para imponer multas de hasta el 6% del volumen de negocios mundial por incumplimiento.
Para garantizar la inclusión de las voces de las víctimas, se propone la creación de un nuevo Foro Consultivo sobre los Derechos y Sobrevivientes de las Víctimas, con el objetivo de asegurar que estas perspectivas sean consideradas en el proceso normativo.
Estas medidas, concebidas para hacer frente al abuso sexual infantil en línea, son un paso significativo hacia la protección de los menores en el ámbito digital, reflejando el compromiso del Parlamento Europeo en la promoción de un entorno seguro para los niños en internet.