Con miles de aficionados españoles previstos entre los asistentes al Mundial de Fútbol 2026, Kaspersky alerta sobre los riesgos de conectarse a redes Wi-Fi públicas durante el viaje. Los expertos de la compañía han analizado más de 84.000 señales de redes inalámbricas gratuitas en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, revelando que el 17% presenta configuraciones inseguras que podrían exponer a los usuarios al robo de información personal y bancaria. Además, solo el 2,9% de las redes analizadas utiliza el protocolo de seguridad más avanzado actualmente disponible, WPA3.
El Mundial de Fútbol 2026, que comenzó el pasado el 11 de junio, se celebrará parcialmente en México y atraerá a miles de turistas internacionales. Ante este aumento de desplazamientos, los investigadores del equipo Global Research & Analysis Team (GReAT) de Kaspersky han cartografiado y auditado las redes Wi-Fi abiertas que los visitantes pueden encontrar en las tres ciudades mexicanas que acogerán partidos del torneo.
Los investigadores han analizado 69.473 puntos de acceso Wi-Fi públicos únicos y 84.588 registros de señales en ubicaciones populares de las tres ciudades mexicanas anfitrionas del Mundial 2026. El estudio reveló que casi una de cada seis redes abiertas (17%) era insegura, incluyendo el 16,5% en Ciudad de México, el 18,5% en Guadalajara y el 17,2% en Monterrey. Este tipo de redes puede exponer a los usuarios a riesgos como la interceptación pasiva del tráfico, la monitorización no autorizada, los ciberataques mediante puntos de acceso falsos y el robo de credenciales.
Además, casi la mitad (45%) de las redes analizadas que aparentemente eran seguras al utilizar WPA2 o WPA3 exponían capacidades WPS (Wi-Fi Protected Setup), incluyendo el 53,7% en Ciudad de México, el 50,9% en Guadalajara y el 47,5% en Monterrey. Debido a que WPS es un protocolo obsoleto y relativamente fácil de comprometer, las redes que siguen exponiéndolo a dispositivos cercanos pueden ser vulnerables a accesos no autorizados y ciberataques específicos contra este sistema. Como consecuencia, los usuarios conectados podrían enfrentarse a riesgos como la interceptación del tráfico de red, la exposición de información sensible, el secuestro de sesiones o la infección de dispositivos mediante actividades maliciosas dentro de la misma red.
“Una de las primeras cosas que hacen los viajeros al desactivar el modo avión es buscar acceso a internet. Mantenerse conectado se ha convertido en algo esencial para la navegación, el transporte, los pagos, la comunicación y las redes sociales. Sin embargo, la comodidad suele ir en detrimento de la seguridad. Nuestra investigación revela que, aunque el 83% de las redes inalámbricas analizadas en las principales ciudades mexicanas parecen seguras, muchas siguen exponiendo funciones obsoletas a pesar de utilizar estándares modernos de cifrado. Los viajeros deben recordar que las redes Wi-Fi públicas y las vulnerabilidades asociadas a ellas continúan siendo un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes, especialmente durante periodos de alta actividad turística”, afirma Maria Isabel Manjarrez, investigadora de seguridad del equipo Global Research & Analysis Team de Kaspersky.