Sí, es un hecho que puedes reducir de forma considerable la cantidad de información personal que aparece sobre ti en Internet. Si quieres saber cómo eliminar información personal de internet, el primer paso es averiguar qué información está expuesta. Busca tu nombre completo, número de teléfono, dirección de correo electrónico y otros datos que puedan identificarte.
Después sólo debes localizar las páginas que los publican para solicitar su retirada cuando sea posible. Y si resides en España o en otro país de la Unión Europea, además cuentas con derechos reconocidos por la normativa de protección de datos.
¿Qué información personal se puede encontrar en línea?
Antes de intentar eliminar tus datos, necesitas saber qué estás intentando encontrar. Empieza por comprobar qué aparece sobre ti:
- Nombre y apellidos.
- Teléfonos.
- Direcciones de correo electrónico.
- Direcciones físicas.
- Familiares y personas relacionadas.
- Información profesional.
- Perfiles públicos.
- Fotografías.
Un dato aislado puede parecer poco importante. Tu ciudad, por ejemplo, no revela demasiado. Tu nombre tampoco. Pero ¿qué ocurre cuando alguien puede encontrar tu nombre completo, ciudad, empresa y número de teléfono en la misma búsqueda? Ahí cambia el escenario.
¿Cómo encontrar tu información personal en Internet?
No necesitas herramientas avanzadas para empezar a comprobar qué información personal está expuesta.
- Busca tu nombre completo. Introduce tu nombre y apellidos entre comillas y añade tu ciudad o país: «Nombre Apellido», «Nombre Apellido» Madrid o «Nombre Apellido» España. Después prueba variantes, como el segundo apellido, nombres anteriores o la forma en que sueles aparecer en Internet.
- Comprueba tu número de teléfono. Búscalo en distintos formatos: con y sin espacios, con el prefijo internacional y con el prefijo nacional. Así podrás detectar páginas que lo muestran de una forma diferente.
- Busca tus direcciones de correo. Haz la prueba con todas las cuentas que hayas utilizado, incluidas las antiguas. Un correo que ya no usas puede seguir vinculado a perfiles, foros, servicios o registros.
- Revisa las imágenes. Busca tu nombre en Google Imágenes y añade después tu ciudad, empresa o profesión. ¿Aparecen fotografías tuyas que no reconoces o imágenes vinculadas a perfiles antiguos? Fíjate también en si alguna fotografía revela información sobre tu trabajo, ubicación o entorno personal.
- Comprueba los sitios de búsqueda de personas. Busca tu nombre en directorios y servicios especializados en localizar personas. Algunos intermediarios de datos recopilan información de distintas fuentes y pueden asociar a un perfil datos como nombre, dirección, edad, teléfono o familiares.
Apunta cada resultado relevante y crea una lista. El objetivo es crear un mapa de tu exposición digital. Una vez sabes dónde aparece tu información y quién la publica, puedes decidir qué quieres intentar retirar y por qué vía.
¿Por qué aparece su información en los sitios web de intermediarios de datos?
Los intermediarios de datos recopilan información de múltiples fuentes, como registros públicos, webs, servicios digitales, redes sociales y bases comerciales, y la combinan para crear perfiles más completos. Estos perfiles pueden utilizarse para publicidad dirigida, marketing, investigación de mercado, segmentación y verificación.
Para protegerte, no necesitas conocer toda la industria. Basta con identificar qué información aparece sobre ti, de dónde procede y quién la está utilizando.
¿Cómo solicitar la eliminación?
No empieces enviando documentos personales a cualquier dirección de correo que encuentres. Primero comprueba que estás ante el sitio legítimo y busca sus opciones de privacidad. Normalmente encontrarás apartados con nombres como:
- Privacidad.
- Protección de datos.
- Tus derechos.
- Eliminar mis datos.
- Derecho de supresión.
Proporciona únicamente lo necesario para identificar el registro y tramitar la petición. La propia AEPD indica que el responsable puede solicitar información adicional cuando tenga dudas razonables sobre la identidad del solicitante, pero esa información debe ser proporcional.
Eso sí, una vez enviada la petición, guarda siempre las pruebas:
- El correo de confirmación.
- El número o referencia de la solicitud, si existe.
- La URL donde aparecía tu información.
- Una captura de pantalla del perfil antes de su retirada.
- La respuesta recibida por el sitio web.
Si la empresa no responde, rechaza tu petición o vuelve a publicar tus datos, agradecerás tener un pequeño registro de lo ocurrido. Además, los procedimientos para retirar datos varían según la web y el país. Antes de solicitarlo, comprueba las opciones que ofrece el sitio y qué derechos te corresponden.
Eliminar los resultados de búsqueda no es lo mismo que eliminar la fuente
Encontrar datos personales en Google puede dar la impresión de que el buscador es quien lo almacena. Pero Google sólo muestra un enlace hacia una página que pertenece a otra web. Por eso, conseguir que un resultado deje de aparecer en una búsqueda y conseguir que la información desaparezca de la página original son dos actuaciones distintas.
Cuando encuentres información personal, intenta averiguar primero dónde está realmente el problema. Si el buscador muestra una página con tus datos, puedes estudiar si procede solicitar la retirada del resultado del buscador. Y si es la página original la que publica tus datos, entonces debes contactar con quien controla esa web y solicitar que los retire. Si el mismo dato aparece en varias páginas, tendrás que abordar cada fuente por separado.
Cómo reducir tu huella digital a largo plazo
Una parte importante del trabajo consiste en evitar que vuelvas a proporcionar, sin darte cuenta, nuevas piezas que permitan reconstruir tu perfil. No se trata de desaparecer de Internet, sino de decidir mejor qué información haces pública, dónde la compartes y durante cuánto tiempo.
Revisa quién puede ver tus datos, y mantén tu dirección y teléfono fuera de los perfiles públicos. Esto también se aplica a las fotografías. Una imagen aparentemente inocente puede revelar más de lo previsto si muestra una matrícula, una dirección, el nombre de una calle, un documento o algún otro dato identificativo.
Cierra las cuentas que ya no utilizas y piensa antes de entregar tus datos, ¿es realmente necesario para utilizar este servicio? Cuando tengas varias opciones, elige la que solicite menos información personal.
Y siempre que esté disponible, activa la autenticación multifactor (MFA) para añadir una capa adicional de protección porque el acceso no depende únicamente de conocer la contraseña.
Por último, haz una revisión de vez en cuando. Tu huella digital cambia aunque tú no hagas nada de forma consciente, por eso merece la pena repetir una pequeña auditoría periódicamente.
Conclusión: El mejor enfoque es continuo, no puntual
Piensa en tu privacidad como una revisión periódica, no como una limpieza que haces una sola vez. No necesitas dedicarle horas cada semana, pero una comprobación ocasional puede ayudarte a detectar nuevos registros antes de que se conviertan en un problema mayor.
¿Por qué pueden reaparecer tus datos? Creas una cuenta nueva y proporcionas datos personales. Apareces en un nuevo registro o publicación de acceso público. Una empresa incorpora información procedente de otra fuente. Un intermediario actualiza su base de datos y vuelve a incluir información que habías conseguido retirar. O un dato eliminado de una página continúa publicado en otra.
Haz pequeñas comprobaciones de vez en cuando. ¿Ha aparecido algo nuevo? ¿Una dirección antigua vuelve a estar visible? ¿Ha aparecido un perfil que no recuerdas haber creado? Si encuentras algo, anota la página, ahora ya sabes qué debes hacer, y cómo convertir la privacidad en un hábito.
Así que empieza por algo muy sencillo, ¿alguna vez has buscado tu propio nombre, número de teléfono o dirección de correo electrónico para comprobar qué podría encontrar un desconocido?
