A medida que las ciberamenazas ganan en sofisticación y los entornos de trabajo digitales se expanden, una estrategia de seguridad será eficaz cuando pueda aportar una detección, una respuesta y una visibilidad unificadas.
Los expertos de Proofpoint apuntan a una realidad incómoda: “Puede implementarse la mejor protección en cada canal y, aun así, no tener la certeza de estar cubiertos. Los ataques actuales son multidominio y multietapa por diseño: a veces comienzan en una cuenta de proveedor comprometida, avanzan a través de plataformas como Teams para acceder a la cuenta de un empleado, manipular la autenticación multifactor y, por último, filtrar datos en la nube”.
Según un informe reciente sobre riesgos de la IA y los humanos de esta compañía de ciberseguridad, nueve de cada diez organizaciones encuestadas ve desafiante gestionar múltiples herramientas de seguridad, citando problemas de integración (53%), presiones por costes operativos (41%) y dificultades para correlacionar amenazas (41%).
El problema invisible de alertas individuales
Una infraestructura de seguridad diversificada va detectando amenazas individuales por etapas con herramientas que generan alertas independientes. Esto crea un punto ciego peligroso en el que es imposible saber si se pasa algo por alto, y esa protección sin visibilidad no da confianza.
En organizaciones con espacios de trabajo en los que las personas colaboran con los agentes de IA en el correo electrónico, las plataformas de colaboración y los entornos de nube este desafío de seguridad se intensifica. La superficie de ataque se expande, las relaciones de confianza se multiplican y los ataques exitosos se propagan a una velocidad de máquina.
Para transformar la manera en la que los equipos de seguridad comprenden, investigan y responden a estos nuevos ataques, Proofpoint plantea un enfoque moderno de seguridad que incluya mapas de interacción de amenazas, de modo que se obtenga una visibilidad unificada en la cadena de ataque. Esta tecnología correlaciona eventos de seguridad en todo el ecosistema de colaboración, desde cuentas de correo o cloud, relaciones con proveedores, clics de usuarios o integraciones con herramientas de seguridad de terceros.
Como resultado, los profesionales de TI y seguridad pueden obtener una línea de tiempo, donde todo está centralizado, que permite identificar el origen o el vector inicial y si se están explotando relaciones de confianza; la trayectoria, para rastrear el movimiento lateral entre canales en tiempo real; y la exposición, conectando la vulneración inicial con el impacto potencial en el negocio, lo que ayuda a comprender antes de que haya daños mayores.
Beneficios de una estrategia unificada
Más de la mitad (56%) de las organizaciones busca activamente consolidar proveedores y herramientas, y el 41% cree que una plataforma unificada resulta más efectiva que soluciones puntuales, indica el estudio de Proofpoint.
Es un enfoque que marca la diferencia al aportar la tranquilidad de saber con certeza que las defensas funcionan según lo previsto en toda la cadena de ataque; al reducir el tiempo de investigación, lo que acelera también la toma de decisiones; al separar de forma rápida y precisa los incidentes críticos del ruido de fondo; y al limitar el margen de maniobra del atacante, la filtración de datos y las interrupciones operativas del negocio. Esta inteligencia permite centrar los esfuerzos en amenazas activas que requieren intervención directa, evitando perder tiempo en falsos positivos o incidentes neutralizados por la automatización.
“El uso de herramientas visuales e integradas cambia por completo las operaciones de seguridad, pasando de una detección aislada a una inteligencia de amenazas unificada como resultado de una visibilidad multicanal, una comprensión integral de las campañas de ataque, una correlación de señales de ataque multietapa y un contexto que reduce el tiempo de investigación del analista”, resumen desde Proofpoint.