La transformación digital ha generado nuevas fuentes de crecimiento y ha dinamizado la economía europea, pero también ha abierto vulnerabilidades que no pueden ser ignoradas. La aceleración de la digitalización de procesos, recorridos de clientes y transacciones ha provocado un aumento exponencial del fraude digital y las estafas online, poniendo en riesgo a consumidores, empresas y administraciones públicas.
Los datos más recientes confirman la magnitud del desafío. Según el Informe sobre la Cibercriminalidad en España 2024, se registraron 464.801 ciberdelitos, y en los primeros meses de 2025, las estafas online aumentaron cerca del 40 % respecto al mismo periodo del año anterior. En cuanto al impacto económico, estudios recientes estiman que el fraude digital cuesta más de 350 millones de euros al año a la economía española, y millones de consumidores han reducido o abandonado las compras online tras sufrir intentos de estafa.
Cinco palancas estratégicas para proteger transacciones digitales
Frente a este panorama, Signaturit Group propone un enfoque integral para proteger las transacciones digitales. Desde el primer contacto con el cliente —crear una cuenta, abrir un contrato o firmar un documento—, la combinación de autenticación reforzada, verificación documental, reconocimiento facial, detección de signos de vida y control humano puede bloquear hasta el 95 % del fraude de identidad antes de que cause impacto financiero o legal. La vigilancia en tiempo real mediante soluciones que analizan documentos y rostros en segundos, cruzando datos con bases oficiales, garantiza transacciones legítimas sin afectar la experiencia del usuario. Al mismo tiempo, un enfoque basado en riesgo permite ajustar los controles según el perfil del cliente o la transacción, combinando cumplimiento, eficiencia y satisfacción.
Sin embargo, ninguna tecnología es suficiente si los equipos no están preparados. El error humano y el fraude interno representan hasta un 30 % de los incidentes de seguridad, según Hiscox. Por ello, formar a los empleados, establecer simulaciones de fraude y protocolos claros convierte la seguridad en una responsabilidad colectiva y no solo del departamento de TI. Al mismo tiempo, prepararse para nuevas regulaciones europeas, como eIDAS 2.0, la futura cartera europea de identidad digital, y las directivas NIS2 y DORA, permite garantizar cumplimiento, agilidad y credibilidad ante socios y reguladores.
“El fraude digital evoluciona constantemente, adaptándose a nuevas oportunidades y tecnologías. Solo un equilibrio entre innovación tecnológica, supervisión humana y cultura de prevención convierte la seguridad de las transacciones digitales en un verdadero pilar estratégico del crecimiento y la confianza del consumidor”, destaca Ivan Basart, responsable de eWallet y productos eSignature de España.
La plataforma de Signaturit Group ofrece servicios de firma electrónica, verificación de identidad, comunicaciones certificadas y custodia legal de documentos, cumpliendo con el marco europeo y permitiendo a empresas y organizaciones mejorar su gestión de confianza digital y reducir vulnerabilidades en procesos críticos.